Bertha Romero es diseñadora de vestuario para cine, series, teatro, musicales y publicidad, con una trayectoria consolidada en la creación de personajes a través de la indumentaria. Estudió diseño de vestuario en Los Ángeles y en la Ciudad de México, formación que le permitió desarrollar una mirada profesional que combina sensibilidad estética, investigación histórica y una profunda comprensión del lenguaje audiovisual.
Su estilo de diseño se caracteriza por un enfoque realista, donde el vestuario funciona como una extensión del personaje y de su contexto social, histórico y emocional. Para Romero, cada prenda cuenta una historia: revela la psicología de los personajes, su entorno y su evolución dentro de la narrativa. Este enfoque la ha llevado a participar en diversas producciones cinematográficas, televisivas y escénicas, colaborando con directores y equipos creativos en proyectos de distintos géneros y escalas.
A lo largo de su carrera ha sido nominada en tres ocasiones al Premio Ariel, otorgado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, y en 2017 recibió el Ariel al Mejor Vestuario por su trabajo en la película La 4ª Compañía, reconocimiento que consolidó su lugar como una de las diseñadoras de vestuario más destacadas del cine mexicano contemporáneo.
Además de su trabajo en producciones audiovisuales y escénicas, Bertha Romero mantiene una activa labor docente. Ha compartido su experiencia y conocimiento con nuevas generaciones de creadores en instituciones como la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM, CENTRO y CIRCA 24, donde ha impartido cursos y talleres enfocados en el diseño de vestuario para narrativa audiovisual.
Paralelamente desarrolla proyectos propios dentro del ámbito profesional. VesArte es su bodega especializada de vestuario, un espacio dedicado al resguardo, renta y desarrollo de piezas para producciones audiovisuales y escénicas. Asimismo, es creadora de SetCORE, su marca de vestuario diseñada específicamente para el trabajo en rodaje, pensada para responder a las necesidades prácticas de los equipos de producción.
Convencida de que el proceso creativo se enriquece a través del diálogo, Romero considera que el intercambio de ideas es el motor que potencia su vocación, alimentando una práctica profesional guiada por la curiosidad, la colaboración y una profunda pasión por la vida y por las historias que se cuentan a través de la imagen.